Es importante distinguir, si alguien es adecuado o no. Difícil tarea es cuando una relación está forjada. Si se ha empezado a construir una casa, ¿se abandona al creer que es demasiado trabajo? Según. Según si es un hogar necesario, o es una casa de verano.
Si es una casa de verano, lo más seguro es que en ella haya risas, sin estrés, tranquilidad sobre todo... De vez en cuando se infiltrará algunas moscas y alguna que otra avispa. La arena de la playa se colará débilmente. Está bien ser casa de verano, con mucha gente de buen humor... casi siempre.
Pero en un hogar de diario, hay broncas, llantos, estrés, furia... que si no se alternan con buenos hábitos, después de portazos, pisotones y patadas, acaba arruinándose. Los días que se ensucien, la mierda será toda para la casa, no sólo arenilla de playa. En ella también se meten moscas y avispas, además de cucarachas, hormigas y lagartijas. Pero está perfecto ser hogar: cuando rían, lo harán ahí; los mejores momentos, en casa; crecerán, mejorará y triunfarán, cerca de su casa. Sin saberlo, estando ahí, su propia casa va siendo testigo de sus oscuros secretos y pasiones dormidas. Se arroparán en esa cama, se desnudarán en esa ducha, en esa casa.
Es muy difícil aguantar, pero nunca te sentirás solo si alguien, hace de tu corazón, su pequeño hogar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario